El colmo: los trabajadores de la DIRESA que fueron trasladados a un edificio del jirón Fermín Arbulú, no pudieron ingresar a su centro de labor porque la dueña del edificio no les abrió las puertas hasta las nueve de la mañana de este miércoles porque el gobierno regional no cumplió con pagar el costo del alquiler del local correspondiente al primer mes.
Esta es una muestra de la improvisación e irresponsabilidad con el el gobierno regional sacó las oficinas de la DIRESA a cualquier lugar, sin la garantía del caso.